lunes, 9 de julio de 2012

Haute Couture


La semana pasada fue la semana con más opulencia, elegancia y derroche de moda, fue la Semana de la Moda de Alta Costura en Paris y... 

Raf Simons fue sin duda el centro de atención en esta semana de la alta costura en París. Su debut como Director Creativo en Dior causó muchísima expectativa, pero más allá de su colección en sí, creo que es más interesante ver lo que sucede en cuanto al cambio y el futuro de la alta costura, interpretando la entrada de Raf como los aires de renovación no sólo para Dior si no a nivel global en la industria.

Parte de las declaraciones de Raf: la idea es guiar la entrada de Dior Couture a los nuevos tiempos, respetando la carga histórica que representa la alta costura pero reinterpretada en los tiempos actuales, un asunto de gestos y  actitudes. 

imágenes de la colección, nos damos cuenta que la balanza se inclinó peligrosamente hacia su ex casa Jil Sander y su siempre pulcro estilo al diseñar, bastante diferente a lo que Galliano hacía. Pero pedirle a Raf Simons que continué con la línea que John Galliano había impreso con éxito en Dior, es querer pedirle peras al olmo. En mi opinión muy personal, la alta costura es menos Simons y más Galliano. 

Cada vez son menos las casas de moda que se dan el tiempo y el esfuerzo de producir colecciones de alta costura, pues la verdad, aunque duela, son poco prácticas en cuanto a ventas y usabilidad, pero por encima de estos factores, a cada diseño de Alta Costura,  le sobra en belleza y fantasía, algo primordial para construir una identidad de marca, un imaginario visual instantáneo con el que asociamos al diseñador y a la casa de moda.

A mi punto de vista, la Alta Costura, no puede y no debe morir, porque es esa parte de la moda que nos hace soñar, y nos hace sentir como en un cuento de hadas, y si no vivimos de sueños, entonces, ¿de qué? 
Las fotos son del último desfile de Dior.